Conversaciones de campo

La semana pasada me encontré con un amigo  de la infancia que hace muchos años que no veía, para ponernos al día de nuestras vidas nos fuimos a tomar una cerveza…

A lo largo de las cervezas hablamos de nuestra situación laboral, él me contaba que trabajaba en una gran multinacional informática y que no paraba de viajar… mientras que yo me dedicaba a la agricultura, un sector muy desconocido para él.

Entonces le explique que la caña que nos estábamos bebiendo en pequeña medida formaba parte de mí, puesto que siembro cebada en mis campos yl a cerveza se elabora a partir de ella, así como “la tapa” que nos estábamos comiendo estaba elaborada a partir de cerdos criados con maíz, que también cultivo en mis campos…y como no, el pan que la acompañaba provenía del  trigo de  Tierra de Campos.

Después de un rato hablando acerca de nuestro trabajo su pregunta fue: y vosotros no tenéis jefe? Y quien compra, quien vende y a que precios?

A lo que respondí: en nuestro sector no tenemos jefe, somos nosotros mismos lo que tenemos que sacar la explotación adelante a base de trabajo y de hacer un poco de todo desde sembrar un cereal, negociar las compras y las ventas de materias primas, una pequeña multinacional a “muy” pequeña escala. Un sector en el que sabemos los precios de compra de las cosas y que vienen fijados por los vendedores y los de venta nos lo fija los mercados de oferta y demanda.

Y un poco sorprendido  me comento: pero como subsistís si no sabéis los márgenes puesto que dependéis de la oferta y la demanda? 

La realidad es que trabajamos en un sector con muchos problemas, pero que el fondo es muy agradecido a base trabajo y constancia, uno de los oficios más antiguos, que durante los últimos años ha evolucionado mucho para traer los alimentos a los frigoríficos de la gente…

En definitiva, una profesión que cualquier persona en el mundo necesita una media de tres veces diarias y que la gente no se da cuenta de la importancia de ella.

“ No farmers no Future”

Por Jose Félix Curieses Medina y Gonzalo Pastrana Garcia

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