LAS ORGANIZACIONES EMPRESARIALES, EL ESCAPARATE DE LAS EMPRESAS

 

El asociacionismo en España es algo que tiene una escasa implantación, salvo en aquellos colegios profesionales en los que la norma exige que exista una colegiación para poder ejercer la profesión. Aparte de esta circunstancia, el hecho de asociarse cuando hablamos de empresas está en muchas ocasiones más ligado a la prestación de servicios más que al orgullo de pertenencia a un Gremio o a una Asociación y la mayoría de las veces no se percibe como algo necesario.

Debemos hacer quizá una reflexión para entender qué estamos dejando de hacer las Asociaciones para que no exista este sentimiento generalizado de querer pertenecer a una, salvo cuando tenemos un problema o una necesidad imperiosa que debe ser resuelta.

Yo tengo la suerte de poder desarrollar mi actividad profesional en una Asociación, y digo suerte porque creo firmemente en el papel de las Organizaciones como altavoz de las empresas a las que representan, el papel social que significa tener la representatividad de un sector ante distintas instancias tanto públicas como privadas de estas Entidades va más allá muchas veces de lo que las propias empresas perciben y no sólo es una gran responsabilidad sino un orgullo.

Business ConnectionSi no existieran las Asociaciones, en un tejido empresarial como el español y más concretamente el sector agroalimentario formado por multitud de pequeñas y medianas empresas, encabezadas en su mayoría por autónomos y caracterizado por una gran dispersión geográfica, difícilmente podrían ser escuchadas las voces de nuestros empresarios y sus necesidades.

Las Asociaciones trabajamos para tener interlocución directa con los órganos que toman las decisiones políticas y legislativas y con las personas que los representan, trabajamos día a día por hacer más comprensible para las empresas todos aquellos aspectos que necesitan conocer para desempeñar su labor con todas las garantías y somos expertos en nuestros respectivos sectores de actividad.

Afortunadamente, en mi opinión, el horizonte no es del todo pesimista y las Asociaciones debemos seguir trabajando para ganarnos la confianza no sólo de los profesionales a quienes representamos sino también del resto de la sociedad. El asociacionismo es positivo y necesario, no sólo por la información que ofrecemos a las empresas sino porque además ponemos herramientas muy potentes a disposición de los profesionales para el desarrollo y crecimiento de sus empresas y la mejora de la competitividad de los sectores.

 

 

María Sanchez Ruiz Directora de Fedecarne

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