Los problemas del sector lácteo

Nos falta unidad y la distribución se aprovecha para imponer precios
Ruben Barrionuevo Macho, ganadero de leche de Villarobejo (Palencia)

“Tengo 26 años y llevo tres dando la alta, pero llevo toda la vida en esto, como quien dice. Estudié mecánica, pero pronto supe que me gustaba más ésto, así que aquí ando. Soy de Villarrobejo, un pueblo de la comarca de Saldaña, la zona ganadera por excelencia de Palencia. Llevamos mi padre, mi madre y yo una explotación de 130 has de secano y regadío y 130 cabezas de ganado, de las cuales 60 son ordeño; también hacemos labores para otros agricultores y ganaderos. Lo que más me gusta de este oficio es que trabajas para ti y tienes libertad, lo que menos es que es muy esclavo y apenas tienes vacaciones.

Los problemas que veo al sector lácteo son:

1º Los ganaderos:
No estamos nada unidos, siempre estamos mirando al vecino, a ver si ordeñamos más vacas que ellos o llevamos más tierra. Pasamos de unirnos en cooperativas porque creemos que nosotros por nuestra cuenta vendemos la leche a mejor precio, pero eso no es así. Nosotros pertenecemos a la cooperativa Lactounión, y vender la leche en conjunto da más garantías de un mejor precio y una recogida segura. Otro problema es que algunos han crecido sin control y han puesto más leche en el mercado, lo que nos perjudica a todos. También hay ganaderos que han hecho naves nuevas y están esperando a que esto mejore para aumentar, pero estamos en las mismas. Luego está el problema de los préstamos que tenemos con los bancos, ya que muchos invirtieron en poner sus explotaciones a la última para ser más rentables, y claro, ahora eso hay que devolverlo.

2º La industria:
Se ha dicho que la industria láctea española está desfasada y obsoleta, que no sabe dar un valor añadido al producto, pero la verdad es que es la que tenemos, y hay que jugar según sus reglas. Si la industria nos demanda 6,5 millones de toneladas no podemos darla 8 millones, y eso lo tenemos que tener en cuenta a la hora de planear aumentar. Lo que no se puede tolerar es que la industria no respete contratos que ellos mismos han presentado y se les pasen por el forro y amenacen con no recoger la leche; eso hay que perseguirlo y castigarlo.

3º La distribución:
Pienso que es el eslabón que más culpa tiene de esta crisis, ya que ellos son los que ponen los precios y la industria tiene que acatarlos, así que la distribución año tras año ve aumentados sus beneficios. Se justifica diciendo que tiene que competir con productos que llegan de otras partes de Europa, pero creo que si subieran el precio unos pocos céntimos, al consumidor no le importaría y todos saldríamos ganando.

En definitiva, veo este sector en un plazo corto-medio bastante oscuro y veo poco futuro, pero habrá que ser optimistas y pelear mientras podamos, pero tengo muy claro que solo la unión nos hará fuertes.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *