Mi experiencia como ganadera

Las copropietarias de Avícola Rioja S.L. (Ana María y Raquel Pérez Sáenz) somos dos hermanas, que ya conocíamos este negocio, puesto que nuestro padre era avicultor prácticamente de toda la vida.

Nos animamos a montar nuestra explotación porque partíamos de unas cuantas premisas de mercado, como que se tenían que modernizar las explotaciones avícolas por las nuevas tecnologías, y por la presumible renovación de los ganaderos que en su mayoría eran de edades muy superiores a las deseadas.

Nos pusimos manos a la “obra”, con las ideas claras sobre cómo y de qué manera realizar las inversiones que debíamos. Necesitábamos incluir la última tecnología disponible en nuestro sector, control por ordenador de la temperatura, la humedad relativa, la ventilación, el consumo de agua. Y todo ello accesible desde cualquier punto a través de internet. También realizamos la infraestructura necesaria para mantener una bioseguridad máxima (pediluvios y rotaluvios para la desinfección tanto del personal como de los vehículos que acceden a la explotación) y tratando de minimizar el impacto medioambiental de nuestra actividad.

A finales de 2010, comenzamos a criar nuestros “pollitos”; primero en dos naves (con aproximadamente 2000 m2 cada una), después con tres naves más, y más tarde en 2012 ya teníamos nueve naves, pero todavía no hemos completado nuestro proyecto que alberga dos naves más.

Mientras acometíamos nuestro proyecto, nos han dado el premio al proyecto más sostenible en el primer congreso de jóvenes agricultores europeos (2012), y el premio a la excelencia en la mujer rural (2014), premios que enorgullecen por el reconocimiento a la labor bien hecha, pero el verdadero premio al que aspiramos es poder vivir dignamente de nuestro trabajo.

El camino para llegar hasta aquí, no ha sido fácil (obtención de tierras, financiación,…. Los comunes a todo joven que se quiera dedicar al mundo agrario), y aunque las premisas que nos animaron a semejante aventura no se han cumplido como nos hubiera gustado, hoy estamos aquí, porque la ilusión que pusimos en nuestro nuevo modo de vida nos sigue acompañando.

.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *