ASAJA Alicante incrementa en un 358% sus alumnos en los últimos tres años, consolidando una formación agraria de referencia. Los cursos más demandados por agricultores y ganaderos son los que habilitan para el manejo de fitosanitarios.
“El nivel de cualificación y tecnificación de la agricultura actual, además de la burocracia, hacen imprescindible una formación sólida y continua”, señala el secretario técnico, Ramón Espinosa.
El contacto directo y permanente de ASAJA Alicante con los agricultores y ganaderos de la provincia, a través de los servicios que presta y las reivindicaciones que defiende, permite a la asociación tener un conocimiento real y actualizado de todas las necesidades del sector.
Ante las crecientes demandas y exigencias normativas provenientes de la Unión Europea, la administración nacional y autonómica, ASAJA Alicante ha desarrollado una plataforma formativa que responde a estas necesidades y trabaja para dar solución a uno de los principales retos del futuro del campo: el relevo generacional. Con este enfoque, el departamento de formación ha pasado de 427 alumnos en 2021 a 1.532 en 2024, lo que supone un incremento del 358%.
Este crecimiento se debe al compromiso constante de la asociación, que evoluciona al ritmo de los requerimientos para ejercer la agricultura y ganadería de manera profesional.
ASAJA Alicante ofrece un amplio abanico de cursos, desde la preparación para exámenes públicos hasta técnicas avanzadas de cultivo, incluyendo certificados necesarios para acceder a ayudas. Según Vanessa Miralles, técnico de formación, los cursos más demandados son los de obtención o renovación del Carné de Fitosanitarios, básico y cualificado. También destacan el de Bienestar Animal en el Transporte de Animales Vivos y el de Agricultura Ecológica.
Aunque tradicionalmente se preferían los cursos presenciales, cada vez más alumnos optan por modalidades online o semipresenciales, valorando la flexibilidad del Campus Virtual para compaginar formación y trabajo.
Espinosa subraya que, además de los aspectos técnicos y legislativos, la incertidumbre del sector agrario exige contar con herramientas de actuación y fuentes de consulta fiables.
Actualmente, las principales preocupaciones del sector son: rentabilidad y acceso a ayudas, cumplimiento normativo y bienestar laboral, seguridad y calidad alimentaria, sostenibilidad, y el impulso de la innovación y digitalización.
La formación también desempeña un rol clave en la incorporación de jóvenes al campo, al informar, motivar y conectar a los profesionales. Sin embargo, ASAJA advierte que el gran reto del próximo decenio es mejorar la rentabilidad de las explotaciones. De no afrontarlo, “cualquier formación será insuficiente para garantizar la continuidad de la agricultura”.
De cara al futuro, ASAJA Alicante trabaja en el desarrollo de un curso de Introducción a la Inteligencia Artificial en el ámbito agrario, que enseñará cómo aplicar esta tecnología para mejorar la gestión de las explotaciones. Además, estudia lanzar un Máster en Administración de Empresas Agrarias, con formación integral sobre gestión y estrategia empresarial en el sector.
Fuente: ASAJA Alicante


