Asaja Ciudad Real pide desarrollar la normativa pendiente que posibilitaría ajustar siempre los costes energéticos a los regadíos

La organización agraria recuerda que desde el año 2008 hasta ahora las facturas se han incrementado en un 100% y el término de potencia en un 1.200%. Mientras dure el estado de alarma, los regantes tienen la posibilidad de disponer de dos potencias eléctricas diferentes en el mismo año en sus explotaciones. Así se establece en el Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19.

Este recoge, en su Artículo 42, la flexibilización de los contratos de suministro de electricidad para autónomos y empresas. Este artículo contempla que “excepcionalmente y mientras esté en vigor el estado de alarma”, los puntos de suministro de electricidad titularidad de autónomos que acrediten dicha condición mediante su alta en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos o asimilable, y empresas, se podrán acoger a diversas medidas, entre ellas, que en cualquier momento podrán suspender temporalmente o modificar sus contratos de suministro, o las prórrogas de dichos contratos, para contratar otra oferta alternativa con el comercializador con el que tienen contrato vigente, al objeto de adaptar sus contratos a sus nuevas pautas de consumo, sin que proceda cargo alguno en concepto de penalización.

Desde Asaja advertimos que puede ocurrir que, al aumentar la potencia para las campañas de riegos, luego no se pueda bajar, porque solo se permite un cambio y, además, estará vigente únicamente durante el estado de alarma. Por ello, desde la organización agraria pedimos, primero, que esta normativa se perpetúe en el tiempo, para lo cual, la Ley 1/18 de 6 de marzo debe desarrollarse reglamentariamente en función de las necesidades del agricultor y de sus cultivos. Y, segundo, que la potencia contratada se pueda cambiar dos veces en el mismo año. Asaja insiste en que, si se regulara, posibilitaría ajustar los costes energéticos a los regadíos, un problema que arrastran, año tras año, los regantes y que les hace plantearse la viabilidad de sus riegos a través de la energía eléctrica, optando por bombas de riego con motores de gasoil.

La organización agraria recuerda que desde el año 2008 hasta ahora las facturas se han incrementado en un 100% y el término de potencia en un 1.200%. Hay que tener en cuenta que los regantes necesitan una elevada potencia para bombear agua durante los meses de riego, pero cuando termina su campaña, siguen obligados a mantener la misma potencia contratada, pagando un coste muy alto durante los meses en que no lo usa.

 

Fuente: Asaja Ciudad Real

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *