Desde que España pertenece a la UE, se han producido cambios radicales en los cultivos de la provincia de León

Asaja León analiza en este informe los cambios que se ha producido en los cultivos en la provincia de León desde 1985, año previo al de la incorporación a la UE, hasta la actualidad. Hay cultivos nuevos, otros han desaparecido, los hay que han ganado superficie, y otros que la han perdido. Se puede afirmar que los rendimientos han mejorado de forma considerable en prácticamente todos los cultivos. La evolución de los cultivos no es ajena al aumento de la superficie de regadío de la provincia y a la modernización de los regadíos.

 

Los rendimientos se han mejorado al hacer mejor las labores debido a la mecanización, los avances en abonado y semillas, los tratamientos contra las malas hierbas y plagas y enfermedades, y por la mejor gestión del agua de riego. Si bien en algún momento de este periodo los cultivos estuvieron muy influenciados por el tipo de ayudas que percibían de la PAC, en la actualidad esto no influye en el plan de siembras de los agricultores.

Respecto a los cereales de invierno, en 1985 se cultivaban en la provincia 30.000 hectáreas de trigo, 55.000 de cebada, 21.000 de avena y 35.500 de centeno. En la actualidad la superficie de trigo es de 51.600 hectáreas, de cebada 23.700, de avena 11.000 y de centeno 11.400. La conclusión es que la cebada ha perdido superficie a favor del trigo, sobre todo porque tiene un potencial de producción más alto en tierras de regadío, y se ha reducido la producción de avena y centeno que ocupaban terrenos marginales que ahora son pastizales o eriales.

El maíz, que hoy es el cultivo estrella en la provincia de León con una superficie de unas 69.000 hectáreas destinadas a grano, hace 35 años era de tan solo 9.200 hectáreas, y los rendimientos medios que se recogían en el anuario de estadística agraria del ministerio de Agricultura eran de 7,8 toneladas hectárea, muy alejado de las 12 toneladas actuales.

En cuanto a las legumbres, se cultivaban en 1985 un total de 22.000 hectáreas de alubias, siendo junto con la remolacha el cultivo más importante de los regadíos leoneses, superficie alejada de las 4.000 hectáreas actuales. El cultivo de las lentejas era muy importante en los secano de Sahagún y Esla campos, ocupando 9.500 hectáreas, mientras que hoy la superficie es meramente testimonial. De garbanzos se cultivaban 3.000 hectáreas frente a las 700 actuales.

En cultivos proteaginosos el más destacado eran las vezas para grano con tan solo 600 hectáreas y el girasol con 2.800 hectáreas. En la actualidad las vezas grano superan las 2.000 hectáreas, 1.100 hectáreas entre guisantes y altramuces, 12.500 de girasol y casi 2.000 de colza. La conclusión es que los cultivos proteaginosos han ido en claro aumento y son hoy una alternativa importante.

Respecto a los cultivos forrajeros, la estadística de 1985 apuntaba a 1.600 hectáreas de veza forrajera, 8.100 de praderas, 1.200 de maíz forrajero, 16.900 de alfalfa, 1.900 de trébol, 1.000 hectáreas de nabo forraje, 900 hectáreas de col forrajera y 1.700 hectáreas de remolacha forrajera. En la actualidad, ha desparecido el cultivo de la remolacha forrajera, del nabo forrajero, la berza forrajera y del trébol. La superficie de maíz forrajero ha crecido hasta las 2.800 hectáreas, y de alfalfa y veza forrajera se cultivan 22.000 hectáreas. Las praderas naturales o artificiales de siega no han ido en ascenso, más bien al contrario.

Al cultivo de la patata se destinaban 9.300 hectáreas, con rendimientos de 23 toneladas por hectárea. La superficie actual ronda las 1.500 hectáreas con rendimientos entre 45 y 50 toneladas por hectárea.

Los cultivos industriales representaban una parte importante de la agricultura provincial. Destacaban las 20.000 hectáreas de remolacha aunque con rendimientos de tan solo 33 toneladas por hectárea, 1.900 hectáreas de lúpulo, y otras superficies menores destinadas a cultivos como la menta, manzanilla, tabaco o plantón de remolacha para semilla. Hoy se destina a la remolacha tan solo 4.400 hectáreas con rendimientos que triplican a los de entonces, el lúpulo con 540 hectáreas se ha reducido un 71%, y del resto de cultivos industriales tan solo se cultiva manzanilla y la remolacha para semilla.

Respecto a cultivos leñosos figuraban en las estadísticas 22.500 hectáreas de viña con una producción de unas 50.000 toneladas de uvas. De frutales figuraban 1.575 hectáreas, la mayoría de manzanos. En la actualidad, la superficie real de viñedo escasamente llega a las 5.000 hectáreas, con unas producciones, según el año, entre 15.000 y 25.000 toneladas de uvas. De frutales, el censo actual es de unas 1.200 hectáreas, de las que más de la mitad son de peral y el resto de manzano y cerezo.

Respecto a cultivos hortícolas, en 1985 figuraban 3.700 hectáreas en las estadísticas. En la actualidad las estadísticas oficiales de la Junta de Castilla y León asignan a estas producciones tan solo 270 hectáreas.

 

Fuente: Asaja León

 

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