Los campos están sufriendo graves daños por las incursiones de la fauna silvestre

Asaja Granada ha solicitado a la Delegación Provincial de Agricultura que autorice de forma excepcional durante el mes de abril la caza de jabalíes y ciervos en aguardo nocturno o espera, dado que esta actividad de control se realiza individualmente o por un máximo de tres cazadores con distancias de más de 250 metros entre sí, no contraviniéndose en ningún caso el Real Decreto 463/2020 por el que establece el actual estado de alarma. Asimismo, que, a partir del 1 de mayo, fecha normal de inicio de plazo, se flexibilice lo estipulado en cuanto a movilidad y se permita que el titular de un coto pueda facultar a terceros para su práctica. También ponemos de manifiesto los importantes daños ocasionados por conejos en los cereales en un momento crucial de su desarrollo vegetativo y la necesidad de que se permita salir al campo para su captura en vivo siempre cumpliendo las normas sanitarias estipuladas en estas anómalas circunstancias. 

 

El Decreto 463/2020 que declara el estado de alarma sanitaria por COVID-19 y sus posteriores revisiones, afecta al sector cinegético en cuanto a la restricción de los desplazamientos permitiéndose únicamente para garantizar la alimentación, saneamiento y cuidado básico de los animales auxiliares de caza y, asimismo, suspende la actividad cinegética en los cotos de caza. Actualmente no estamos en periodo hábil, hasta el 1 de agosto que se inicia la media veda, pero el 1 de mayo se abre el plazo para la modalidad de aguardo nocturno o espera para control de daños por fauna silvestre y las actuales circunstancias por el estado de alarma limitarán su práctica, ya que solo podrán realizarse por parte del titular o guarda del coto que resida en la explotación cinegética. 

Así las cosas, se están produciendo constantes incursiones en los campos de cultivo de la fauna silvestre, fundamentalmente jabalíes y ciervos, debido a que los agricultores limitan su presencia a labores agrarias estrictamente necesarias y no pueden ejercer la vigilancia, lo que está causando graves perjuicios en cultivos herbáceos y cultivos arbóreos como olivar y almendro en toda la provincia, y la cereza en la zona norte de Granada. Los daños causados por los conejos también proliferan y del mismo modo están siendo perjudiciales para estos cultivos, más gravemente en los cereales, al encontrarse en un momento crucial de su desarrollo vegetativo. 

Desde Asaja Granada solicitamos, por ello, a la delegada provincial de Agricultura, que autorice de forma excepcional durante el mes de abril la caza de jabalíes y ciervos en aguardo nocturno o espera, dado que esta actividad de control se realiza individualmente o por un máximo de tres cazadores con distancias de más de 250 metros entre sí, no contraviniéndose en ningún caso el estado de alarma. Asimismo, que, a partir del 1 de mayo, fecha normal de inicio de plazo, se flexibilice lo estipulado en cuanto a movilidad y se permita que el titular de un coto pueda facultar a terceros para su práctica. Con respecto a los daños por conejos, también solicitamos una excepcionalidad para que se pueda salir al campo y realizar capturas en vivo, siempre cumpliendo las normas estipuladas para estas anómalas circunstancias. 

Estas medidas no serán difíciles de aplicar, ya que entendemos que no habrá problema para cumplir con los fines establecidos en la normativa vigente del estado de alarma, y con ello podrán atajarse previsibles estragos en las próximas cosechas.

 

Fuente: Asaja Granada

 

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