“NI MIL PALABRAS MÁS”

“NI MIL PALABRAS MÁS”

Después de incubar durante más de 7 meses, con sus 7 borradores de convocatorias de ayuda para la creación de empresas para jóvenes agricultores en Andalucía, por fin eclosionó el huevo y la convocatoria salió del cascarón. Pero esta insufrible espera,  junto con otros factores, ha generado un efecto “llamada” a un gran número de jóvenes que tienen mucho que decir y aportar a nuestra rica agricultura andaluza.

Gracias a la decidida apuesta política por parte de las autoridades europeas y nacionales, con la aprobación de la nueva PAC, que plantea un apoyo directo a la incorporación de jóvenes, parece que de una vez por todas pueda dar sus frutos.  

La nueva convocatoria es la primera del Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2020, y viene con muchas novedades simplificadoras, lo cual es de agradecer. Para empezar, ya no participan en la gestión ni las oficinas comarcales agrarias ni las delegaciones territoriales, sino que todo está centralizado en la Consejería de Agricultura, y las ayudas las gestionamos las organizaciones agrarias y cooperativas. Esto tiene lecturas positivas y negativas, la positiva es que habrá un solo criterio y la negativa es que no dan abasto para responder  las consultas por falta de personal. Por otra parte, las solicitudes se pueden presentar telemáticamente, con firma digital, nuevo formato que funciona aceptablemente bien. Además, hay muchas mejoras simplificativas a la hora de la gestión de la propia ayuda en lo que a documentación y requisitos se refiere.

Pero lo que de verdad es importante es que funcione como está previsto, cosa que no ha sucedido hasta ahora. Es necesario que se convoquen y resuelvan anualmente y que los jóvenes puedan solicitar los Derechos de Pago Básico a la Reserva Nacional para poder competir en igualdad de condiciones con los “veteranos”. Valga como ejemplo negativo para aprender y corregir el desastre del anterior PDR, que en las últimas convocatorias en 2011 y 2013, además de la complejidad en la gestión, tuvieron enormes retrasos en ser resueltas y lo que es peor, aún no están pagadas. Parece mentira que con el potencial que tiene nuestra agricultura, no haya habido una apuesta real por el relevo generacional, más aún cuando desde la Unión Europea envían fondos para el desarrollo rural con una línea específica para los jóvenes desde hace años.

Por todo lo expuesto, desde las organizaciones agrarias, solo pedimos que la incorporación de los jóvenes en el campo sea una realidad y que las ayudas para ello funcionen como está previsto, con convocatorias, resoluciones y pagos anuales. Simple y llanamente porque el 90 % del dinero viene de Bruselas y económicamente es vital para la comunidad autónoma andaluza, pasemos a los hechos y “ni mil palabras más”.

Arturo Hidalgo Sanz

Responsable de la sectorial de Jóvenes  Agricultores de Asaja-Sevilla

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