-SIN PELOS EN LA LENGUA-

Hace unos días me propusieron escribir unas palabras sobre mi experiencia, qué es ser mujer en el mundo agrario, las dificultades por las que pasa el sector, las dificultades de conciliar vida laboral y familiar, o escribir de todo ello.

Soy o mejor me considero agricultora de toda la vida, desde mis 20 años tengo claro que me iba a dedicar a lo que mi padre y sus hermanos llevan haciendo desde que nacieron, pero para mi sorpresa, mi padre nunca fue un mero agricultor, fue un pionero en aquello que hoy somos todos EMPRESARIOS AGRÍCOLAS, si ya por aquel entonces era una de esas personas que no le tienen miedo a esa temible palabra, ser un INVERSOR.

Para mi fortuna , o no, depende de quien lo mire, su hijo, mi hermano es igualito a su padre, siempre tiene algo en mente, va por delante de todo en lo que respecta a agricultura y se atreve con lo que conoce y con lo que no.

Y estoy yo, como buena mujer en este sector a la sombra de ellos, Y CON ORGULLO, no me molesta ser “la niñata”, como me han llamado en más de una reunión donde he tenido el atrevimiento de hablar, y cuestionar proyectos en el aire que no termino de entender y llenos de miras empresariales que ni el más arriesgado emprendedor se atrevería a comenzar. Simplemente me he limitado a no ser una borrega más, pero mejor cambiemos de tema.

Me considero EMPRESARIA AGRÍCOLA, LUCHADORA, SIN MIEDO AL TRABAJO Y CAPAZ DE DEFENDER A LOS MÍOS POR ENCIMA DE TODOS , SALVO DE ELLOS MISMO, pero eso es como me veo- ¿Cómo me ven?-, indiferentemente de cómo me vean, os diré que he escuchado de todo: “Qué suerte de trabajar para tu familia”, “tú no tienes problemas le pides dinero a papa y ya esta”, “tú no te puedes quejar mira todo lo que te ha dado tu padre”, “es tu hermano que el lleva el campo así cualquiera”… Y así una infinidad de valoraciones, pero lo peor de todo es que la mayoría me las dicen mujeres no hombres, igual ellos piensan lo mismo o peor pero al menos tienen el decoro de callarse.

Al igual que muchos agricultores, no basta con todo eso sino que además tenemos que pelear con unos políticos que la gran parte del tiempo no saben que es un terrón de arena, ¿por qué?, la verdad no sé, nos vemos masacrados incluso por una sociedad que nos siguen viendo como los eternos llorones, que tenemos nuestro bolsillos llenos pero seguimos llorando.

Pero el mayor problema al que desde mi humilde opinión nos enfrentamos, algo a lo que es muy difícil combatir, algo que se ha convertido en esa enfermedad que está y nadie quiere ver, algo con lo que te acostumbras como si formara parte de algo normal en nuestras vida, es el INDIVIDUALISMO, podremos formar todas las asociaciones, cooperativas, federaciones o lo que queramos; bien sean de jóvenes, mujeres, ganaderos o forestales que no servirán de nada mientras que no le demos el verdadero sentido que tienen cuando se fundaron, el ASOCIACIONISMO.

Pero estos son utopías de la vida, -¿de que querían que hablaran?…ah sí!!! de la mujer en el mundo rural, jajajaja- perdonarme que me ría pero acabo de recordar esa magnífica palabra, que no sé quién inventó, CONCILIACIÓN FAMILIAR, -ja -que concilien primero los políticos la relación entre ellos y luego inventen palabras.

Pero ya está bien que yo doy mis ideas y luego me pasa como a todos, somos criticados por muchos que tienen ideas contrarias pero nunca alabados por los que piensan así, por la sencilla razón de que sienten envidia de no ser ellos quienes lo dijeron primero , por miedo a ser criticados o señalados, simplemente porque pasan o por el INDIVIDUALISMO. HASTA LUEGO Y GRACIAS POR DEDICARME ESTOS MINUTOS DE LECTURA, DISCULPAD SI ALGUIEN SE SIENTE OFENDIDO, SUELE OCURRIR.

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María del Mar Ferral.

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