Los jóvenes y el sector agrario hacen frente a la despoblación

Son las nueve de la mañana del 9 de octubre en Ozcoidi, una pequeña localidad del Valle Urraúl Alto, en la Merindad de Sangüesa, y el silencio es absoluto. A lo lejos, Ignacio Induráin, ganadero de ovino de 40 años, nos espera para relatarnos cómo es la vida en el valle. “En estos pueblos el cambio se produjo hace 50 o 60 años cuando se quedaba una persona por vivienda, generalmente el hijo mayor y el resto, se marchaban a Pamplona, que era donde había trabajo. Mis padres también se fueron a Pamplona y hace 25 años volvieron de nuevo al pueblo, que es donde quieren estar”.